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VENUS, AMOR Y BELLEZA.




Venus es otra de las divinidades femeninas romanas, que como la mayoría, por no decir todas, no es propiamente romana. Su nombre en un principio se expresaba en género neutro y según nos dice Guillén (Urbs Roma, v.III, p. 365), corroborado por Bayet (La religión romana), basándose en Ernout y Schilling, tendría como sentido original "practicar el encanto religioso", es decir, suplicar a los dioses con veneración y respeto para obtener su favor. Según estos autores, Venus es un nombre latino procedente
de la raíz *wen- "desear", bien representado en las lenguas indoeuropeas. Esta palabra se relaciona con veneror, venia, venerari, en castellano tenemos "venerar", y con veneno (filtro, brevage mágico para hacerse amar) y por lo tanto, como dice Guillén, tiene el sentido de "propiciación".
   Entonces, qué podemos deducir de un nombre neutro, con un significado abstracto, ligado a una diosa que termina siendo la representación de un amor sensual.
   En primer lugar, es evidente que ha transcurrido mucho tiempo entre la primera acepción y la última. En segundo lugar, que aquel pueblo, o pueblos, que manejaban el concepto neutro (abstracto) se han relacionado a lo largo del tiempo con otras culturas haciendo ese concepto más concreto al identificarlo con ideas semejantes de otros dioses. Hasta aquí parece evidente y está dentro de la linea investigadora de todos los eruditos, pero seguimos sin aclarar gran cosa.
   Tal vez comencemos a deshacer el nudo si pensamos en un pueblo indoeuropeo que tiene en la mente un concepto abstracto, representado en la lengua por un neutro y que llega a un lugar donde se veneran múltiples advocaciones abstractas de diosas, porque como dice Meillet: "detrás de cada acción o cualidad se ve una fuerza femenina". En la antigüedad muchos nombres abstractos de cualidades se asocian a lo femenino, así tenemos: Fides, Spes, Felicitas, Victoria, Fortuna, Bona, Salutis, Februaria, etc. que en realidad no son divinidades, sino "títulos" o virtudes que de alguna forma se personifican (este es otro tema). De esta manera tendríamos la primera transformación: un concepto neutro convertido en femenino (algunos filólogos dirían que lo habrían tomado del neutro plural, ya que este termina en -a y el femenino también).
   No podemos llegar a deducir qué pueblo, o pueblos, están detrás de esa advocación femenina; tal vez exista una relación con la cercana Etruria, que tenía una Venus-Turan, relacionada con Afrodita o tal vez con los griegos del sur de Italia; pero sí sabemos, a través de Varrón, que Venus no aparecía en el cántico de los Saliares y que por lo tanto era extranjera en Roma. No obstante, y a pesar de esto, su nombre es itálico, ya que es latino, y su culto fue muy antiguo en Alba y en Gabio, además de tener santuarios muy importantes en Ardea y Lavinio, este último común a todos los latinos.
   Una explicación de todo ello podría estar en Tito Livio (22,1,19) y que, como dice Guillén, la diosa Venus fuera trasladada de esta ciudad a Roma en el s. III. Pero en mi opinión no es necesario llegar a esto. En el propio solar de Roma se aprecian desde la época arcaica multitud de advocaciones a diosas y ninfas atribuidas por la población a Numa y Servio Tulio, y en el núcleo de los montes Albanos y en otros lugares de la Italia central también.
   Parece lógico pensar, por lo tanto, que existía desde muy antiguo una cultura de diosas que fueron asimiladas a los nuevos cultos patriarcales, unas veces como hermanas, otras como hijas o esposas (esto ya es sabido), creando una mitología específica para explicar el cambio en un tiempo en que las tradiciones antiguas ya no significaban nada para las nuevas generaciones.
   Teniendo en cuenta, como parece ser, que Murcia y Cloacina quedaron asimiladas a Venus y que ello indica que se consideran formas primitivas de Venus, tenemos a una diosa relacionada, otra vez, con las aguas y la purificación (de Murcia y Cloacina hablaremos en otro apartado).
    Venus es, entonces, una "potencia divina que activa o propicia el deseo, el amor o felicidad, y por extensión la gracia y la seducción", (pero esto ya tardiamente) personificada en una diosa. Como todas las diosas antiguas, está relacionada con otra multitud de cultos de caracter agrario en su origen, así, por ejemplo, el que se le rendía en el bosque sagrado de Libitina (diosa asimilada a Proserpina), cerca del Circo Máximo, anterior al 295 a.C. Por otra parte, Venus está también relacionada con el vino en las fiestas Vinalia (19 de agosto y 23 de abril) cuyas fechas de celebración son dobles, como en muchas fiestas agrícolas, en dos épocas diferentes del año que atienden al comienzo y fin del ciclo de la cosecha aproximadamete.  Pero, quizá, la relación más importante de todas sea la que tiene con el planeta Venus.
  
    El planeta Venus reune en sí mismo una serie de particularidades muy interesantes y especiales para un observador que esté situado en la Tierra. En primer lugar, su movimiento es dextrógiro, es decir, que gira en el sentido de las manecillas del reloj, contrario al movimiento de los otros planetas. En segundo lugar, está mucho más cercano al Sol que la Tierra y sólo puede verse durante unas pocas horas antes del orto (salida del Sol) en unos determinados meses del año o en unas pocas horas después del ocaso en el resto de los meses del año; por su luminosidad fue llamado por los griegos Phosphorus y por los latinos Lucero si es por la mañana y Vesper si es por la tarde.
   En las épocas más antiguas este astro tuvo que llamar mucho la atención, pues es una luz blanca muy brillante en el cielo que aparece y desaparece en determinadas épocas del año con un ciclo regular observable a simple vista. Además, al encontrarse la órbita de Venus entre la Tierra y el Sol, desde la primera pueden observarse sus diferentes fases de una forma parecida a las de la Luna.

Tomado de la Wikipedia
   Sabemos ciertamente que varias culturas antiguas como la babilónica, egipcia, griega y otras precolombinas lo observaron y registraron sus movimientos y así aparece en las tablillas cuneiformes.




"Tableta de Venus de Ammisaduqa", (1650 a.C.) tableta cuneiforme con pronósticos astrológicos procedente del período Neo-Asirio. Ref:Plantilla:British-Museum-db. "

(Tomado de wikipedia)


Sabemos también que la astronomía tenía un papel importante en esas culturas agrarias ya que la aparición y desaparición de determinadas estrellas en el firmamento marcaban la siembra y recolección, como ocurre por ejemplo con la estrella Spica de la constelación de Virgo, que señalaba la época de cosecha de cereales y la vendimia, o con la estrella Sirio, en Egipto, que marcaba la primera inundación del Nilo.
Pero todavía hay más, pues Venus se alinea con la Tierra y el Sol cada 8 años terrestres (cinco ciclos sinódicos) y en su recorrido de un ciclo a otro dibuja figuras geométricas sólo visibles para observadores muy atentos. Parece ser que en la antiguedad todo esto se conocía bien.


Este es la figura geométrica que dibuja Venus, primero teniendo al Sol como centro y después si la Tierra estuviera en el centro:






Volviendo a la diosa Venus queremos señalar también los animales y plantas que estaban consagrados a ella: 
  • Plantas con flores de cinco pétalos y abundantes semillas como: 



LA ROSA (silvestre)








EL MIRTO





EL MANZANO (silvestre)














  •  Pájaros por su fertilidad, abundancia o cualidades como:

 LA PALOMA










 EL GORRIÓN











 EL CISNE







  •  Entre los peces pueden ser LA CARPA Y LA MURENA.
 Su símbolo es en cierta forma el resumen de todo lo anteriormente dicho, ya que representa:
  • El sexo femenino
  • La diosa romana Venus o la diosa griega Afrodita, símbolos del amor y la belleza
  • El planeta Venus
  • El cobre
  • Fue utilizado por Linneo ( el símbolo ♂ (el escudo y la lanza de Marte), y ♀ (el espejo de Venus) para indicar respectivamente macho y hembra)


    Por último, para no extenderme más, diré que su asimilación con Afrodita, según Guillén, se lleva a cabo  durante la época de la Primera guerra púnica y a través del santuario de la diosa Eryx en Sicilia (ciudad de los sículos curiosamente). A partir de este momento ya se aprecian una fusión de ideas arcaicas con otras helenizantes y comienza la profusión de templos dedicados a ella con sentido patriótico, unida a Marte, rigiendo los destinos de Roma hasta el Imperio en que Adriano levantará el Templum Urbis con dos ábsides opuestos, uno para Roma y otro para Venus.
    Venus, la diosa del amor y la belleza, fue patrona también de las cortesanas y meretrices, pero no nos dejemos llevar por los tópicos.

(Casualmente acabo de ver esta noticia: La Luna esconde a Venus, próximo miércoles 6 de Abril/2016.
      http://www.lavanguardia.com/ciencia/fisica-espacio/20160404/40861450042/luna-ocultara-venus.html)








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